Cuando Emily Beckman era más pequeña, los días de nieve solían ser días sin escuela. Pero todo cambió en 2020, en la pandemia de COVID. Como tantos otros en EE. UU., el distrito escolar de Emily en Colorado pasó a la educación a distancia. Su distrito también cambió su política de días de nieve.
“Solo tuvimos dos días de nieve tradicionales, y el resto fueron días de clases a distancia”, dice Emily, que ahora tiene 13 años.
Incluso después de que las escuelas reabrieran, su distrito mantuvo su política de días libres por nieve. A Emily no le parecía justo. En noviembre de 2024, inició una petición para recuperar más días libres por la nieve. Más de 3,400 personas la firmaron. Los funcionarios les hicieron caso. Ahora, en su escuela, los estudiantes tienen hasta cinco días libres al año cuando hay mal tiempo.
Muchos coinciden en que las clases deberían cancelarse en caso de tormenta de nieve. Dicen que los niños, y los maestros, se merecen un descanso.
Sin embargo, otros opinan que la enseñanza no debería parar cuando nieva. Dicen que la educación a distancia hace que haya menos interrupciones con el cierre de las escuelas y que los estudiantes no pierdan el ritmo.