Universal History Archive/Getty Images
Alexander Graham Bell
El 10 de marzo de 1876, Alexander Graham Bell entró en su oficina en Boston, Massachusetts.
“Sr. Watson, venga aquí. Quiero verlo”, dijo Bell por el extraño aparato.
En otro cuarto, su asistente Thomas Watson escuchó las palabras a través de un auricular. Bell acababa de hacer la primera llamada telefónica de la historia.
Durante años, varios inventores habían tratado de crear un dispositivo que pudiera transmitir la voz humana. Pero Bell fue el primero en obtener la patente del teléfono. Su invento transformaría la forma en que se comunica la gente de todo el mundo.