A los comensales les encanta sentarse afuera con sus perros en el patio de The Bearded Pig, un restaurante en Jacksonville, Florida. Pero a finales del año pasado, los dueños del restaurante se enteraron de que solo se permitían perros de servicio entrenados para ayudar a personas. Aunque muchos gobiernos locales permiten perros en las áreas de comedor al aire libre, el de Jacksonville no era uno de ellos. Chad Munsey, codueño de The Bearded Pig, no quería prohibir la entrada a los clientes de cuatro patas.
“Los perros son parte de la familia —dice—. La gente quiere llevarlos a almorzar y a cenar, y nosotros siempre hemos fomentado eso”.
Munsey y su codueño convencieron a los líderes locales de cambiar las reglas. A partir de enero, los restaurantes de Jacksonville pueden solicitar tener patios donde se permitan perros.
Muchas personas están encantadas de no tener que dejar a sus mascotas en casa cuando salen a comer. Pero a otras no les gusta comer cerca de perros, especialmente si babean, hacen pipí o caca.