Al subir las escaleras de un viejo edificio en la Ciudad de Nueva York, los visitantes encontrarán una cómoda normal en un dormitorio. Pero la cómoda guarda un secreto. Al jalar el cajón de abajo, se revela una trampilla oculta. Esta lleva a un pasadizo oscuro y estrecho con una escalera que baja hasta la planta baja.
El espacio secreto se encuentra en lo que hoy es el Museo de la Casa del Comerciante. En febrero, investigadores anunciaron que probablemente fue usado para ayudar a personas a escapar de la esclavitud a través del Ferrocarril Clandestino, o Ferrocarril Subterráneo. Es el primer punto del Ferrocarril Clandestino intacto descubierto en la Ciudad de Nueva York en más de 100 años.