Imagina vivir en un lugar sin cine, aeropuerto ni autopistas. Tú y unos 220 vecinos viven todos en un pequeño pueblo. Hay menos de 30 niños, y todos asisten a una sola escuela. ¡Hay más vacas y ovejas que personas!
La única manera de llegar a tu isla es en barco. El viaje desde Sudáfrica, el país continental más cercano, toma unos seis días. Y vives junto a un volcán activo.
Bienvenido a la vida en Tristán de Acuña, la isla habitada más remota del mundo.