Henry Avery fue en su día uno de los hombres más temidos en alta mar. Este pirata inglés robó tantos barcos a finales del siglo XVII que llegó a conocerse como el Rey de los Piratas.
En una de las mayores incursiones de Avery, él y su tripulación capturaron un barco cerca de la India. Robaron oro, plata y joyas que hoy en día valdrían millones de dólares. Después huyeron por miles de millas hasta las Bahamas, un archipiélago del océano Atlántico.
Pero las autoridades buscaban a Avery. Prendió fuego a su barco, el Fancy. Luego desapareció con su botín. Nunca más se supo de Avery ni de su barco.
Más de 300 años después, unos buzos exploran las aguas por las que en su día navegó Avery. Pero, en lugar de buscar tesoros, buscan pistas. A finales de 2025, unos investigadores descubrieron seis pecios cerca de Nassau, la capital de las Bahamas. Uno de ellos podría ser los restos del Fancy.
¿Qué revelarán estos descubrimientos sobre los piratas?